Ya saben ustedes que, mientras en otros países las organizaciones profesionales relacionadas con la medicina van poco a poco mostrando su rechazo hacia las pseudoterapias (aquí pueden ver el ejemplo más reciente), en España ocurre justamente todo lo contrario: sea por reclamar el pastel para sus colegiados, sea por pura y simple ignorancia, lo cierto es que los Colegios de Médicos y Farmacéuticos no solo están encantados de impartir o recomendar cursos sobre cualquier curanderismo de moda, sino que incluso se lanzan alegremente a exigir que sean sus miembros los únicos legalmente habilitados para practicarlo.
Es en ese contexto en el que hay que entender la noticia que el Consejo General de Colegios de Enfermería ha publicado acerca de los cursos organizados por el Colegio de Cádiz, según la cual
El Colegio mantiene su firme apuesta por la formación en estos cuidados dado que "el enfermero es el profesional sanitario referente para la aplicación de terapias naturales, debido a su cercanía con el paciente al que trata de forma holística e integral, puesto que es conocedor de su entorno físico, psíquico y social".
Y no cabe duda que, en efecto, el enfermero es un profesional sanitario clave a la hora de la correcta aplicación de una terapia. Lo malo es que cuando esa terapia está dentro de una lista que comprende "tratamientos" aplicados
desde los puntos de vista físico con Fito-Aromaterapia y Dietoterapia; energético como la Acupuntura, Homeopatía, Oligoterapia o el Reiki, y también psicológico como la Hipnosis, Relajación, Risoterapia, Músico y Cromoterapia, etc.
más que un enfermero colegiado, lo que uno espera encontrarse es un chamán o un curandero bajo un toldo en una "feria alternativa".
Al fin y al cabo, aunque la profesión cuente con un Código Deontológico la mar de moderno y hasta rozando lo posmoderno, lo cierto es que su artículo 31 aún dice que
El personal de Enfermería deberá colaborar en la promoción de la salud poniendo al servicio del logro de esa función social sus conocimientos científicos y conducta ética en el desarrollo de los diferentes programas que se planifiquen con ese objetivo.
Y para eso los cursos pseudocientíficos no solo no ayudan nada, sino que son, francamente, contraproducentes.
Una pena, en mi tierra natal, qué se le va a hacer. El caso es que ojeando la noticia, he encontrado que se habla de un curso de "Escuela de la Espalda", pero los contenidos no se corresponden con el método. Las Escuelas de la Espalda basan su intervención en enseñara higiene postural, dan información estructural, sobre patologías, hábitos posturales adecuados y ejercicio físico. Nada que ver con las terapias mencionadas en el curso. Se reconoce cierto efecto en éste método en personas con dolor crónico, básicamente para el manejo del dolor. Es ineficaz frente al dolor de espalda agudo y faltan evidencias que permitan su recomendación terapéutica. Así que ni el curso, ni su contenido están justificados en la formación académica de dichos estudios.
ResponderSuprimirEl curso de acupuntura no requiere aclaración, es lo que es, pseudociencia intrusiva.
Un saludo y gracias por informar de tanto desatino académico,
Fran